Esta obra estaba pensada para realizarla con micropilotes por un tema de espacio. El hecho que la opción de recalcular la cimentación y pasarla a pilotes saliera más económica que la solución proyectada inicialmente, fue lo que decidió al promotor el cambio de cimentación.













La nave tenía una altura de trabajo de 5,50 metros, con lo que el equipo de perforación se montó con el kelly pequeño que puede trabajar en alturas de 4,50 metros.